In Search of the lost Time

A twenty something year old writer and translator, working for UNIFEM, who loves classic literature, though enjoys reading new texts. A film lover, especially foreign movies. A constant traveller. A lover. A jazz and blues fan. Likes making little random acts of kindness. Likes to relax and enjoy nature. A vegetarian.

Buscando viejos recuerdos

Ayer hablaba con alguien especial que me hizo ver las cosas de diferente manera. A veces el dolor nos ocupa el cuerpo y nos lleva hacia un camino que no queremos; sin embargo, siempre existen esas personas que te muestran un punto diferente de vista.
Él: no pago el precio que vales meri, claramente no era para vos. Te estás ahorrando mucho sufrimiento
Yo: igual viste que te queda esa estúpida esperanza de que se de cuenta lo que perdió y que vuelva
Él: es muy doloroso. A mí me paso algo parecido con []. Es como que vos te sentís que darías todo y pondrías todo para hacer que funcione hasta las últimas consecuencias y le tiras el palo para que diga, para que responda como vos “sí, voy a dar todo y vamos a vencer las dificultades de a dos” pero no…. se quedan en “uhh bueno, si no puede ser no es, si me decís que ya fue, ya fue” y se dan por vencidos y me da una ira. Dale pelotudo, ¿así tratás el resto de las cosas en la vida? ¿Dandote por vencido? Así te va seguro… y ¿dale? ¿no lo valgo? que te das por vencido tan rapido, ¿con un simple no? ¿tan poco importaba que con un no te tirás atrás? Y uno se queda esperando, pero tienen menos iniciativa que Juan Topo

Estaba recordando el otro día mientras tomaba un café sola y volví a sentir cuando estaba en Nueva York,  cuando encajabas en mis poemas en una rima perfecta. Teníamos toda la gran manzana para nosotros y bloqueamos el ruido con el sonido de “te necesito” y por primera vez tenía algo que perder. Supongo que se terminamos de la forma habitual y el polvo tiene la historia en cada página pero a veces me pregunto cómo pensas sobre lo que paso y veo tu cara en cada grupo de gente.

no hay nada peor que te digan que sos mala en lo único en lo que eres buena.

el hombre seduce en su afirmacion; la mujer, en su enigma

Tenés una carta mía en el fondo de tu bolsillo. Que poco valor tienen las palabras cuando ya es tarde. Me paré cerca de las vías y vi tu cara perfectamente delineada. En mis sueños, nos encuentro teniendo una de nuestras conversaciones pero los dos despertamos en diferentes camas y ciudades, y el tiempo va esfumando tu recuerdo; y yo tengo mis demonios y todos se parecen a vos.
Distancia, silencio, peleas, ruptura. El tren pasa por las vías, me besas y tratas de arreglarlo pero si solo podrías tratar de escuchar porque ya no podemos hacer nada por nosotros. Al menos tuvimos un mágica relación.

Snow in NY. I just want to sleep all day and night.

esta mañana
despertarme antes de las 7
fue volver
a las montañas y al lago,
hay pajaritos en Capital
sólo hay
que despertar antes de las 7;
por las noches 
cantan grillos también
sólo hay
que entregarse al corte de luz.

Caminé hasta la puerta con vos, el aire era frío pero había algo que me hacía sentir como en casa. Me dejé un suéter en tu casa y todavía lo tenes guardado en tu cuarto. Tu dulce disposición y mi mirada asombrada al haberte conocido después de un largo tiempo. Empezaban a florecer las orquídeas, y nosotros cantábamos en tu auto mientras nos perdíamos en la autopista, todavía lo tengo grabado en mi mente. Y ahora, todo esto desapareció y la magia ya se esfumó. Quizás esté bien pero ahora no lo estoy. Y ahí estábamos en esa calle y casi avanzas en verde porque me estabas mirando; el viento en mi pelo, yo estaba ahí y me acuerdo muy bien. El álbum de fotos en la mesada y tus cachetes rojos. Solías ser un niño feliz en la piscina y tu madre me contaba historias tuyas cuando estabas en la escuela. Me hablabas de tu pasado pensando que tu futuro era yo. Pero ahora ya no estás y no hay nada que pueda hacer. Trato de olvidarte lo suficiente como para olvidar el porqué. Me acuerdo cuando estábamos ahí  en medio de la noche bailando en la calle con la luz de los postes en esa esquina. Quizás nos mal traducimos, quizás pedí mucho pero quizás esto era una obra maestra hasta que la rompiste. Yo corrí asustada, estaba ahí y me acuerdo muy bien. Y apareces de vuelta para romperme cruelmente como una promesa diciéndome que lo haces por honestidad. Me siento como un pedazo de papel arrugado porque me acuerdo de todo muy bien. El tiempo no pasa, parece como que me paralizó. Me gustaría volver a estar como antes, pero todavía me sigo buscando. Me acuerdo de los días en que me hacías tuya y ahora me envías por correo mis cosas y camino sola a casa. Sin embargo, todavía tenes mi suéter desde la primera semana porque te recuerda de la inocencia y huele a mí; no te deshaces de ellos porque te acordas muy bien. Y ahora me acuerdo cuando yo te amaba tanto, y antes de que pierdas la única cosa real que conociste. Era raro, yo estaba ahí, y me acuerdo muy bien. El viento en mi pelo, la esquina, estabas ahí, te acordas muy bien; era raro, yo estaba ahí y me acuerdo muy bien.

Respiro hondo y me miro en el espejo. A él no le gustaba que usara tacos, tampoco le gustaba que me pintara los labios ni que hablara de libros pero a mí me gustaba. Me pongo los audífonos y escucho esa canción que tanto me gustaba pero vos no la entendías. Estuve estos ocho meses pensando en que todo lo que el amor hace es romper, quemar y lastimar pero cuando te vi, todo mejoró. Pensé que ibas a llegar tarde pero ahí estabas esperándome y me abrazaste y no sabés lo lindo que fue. Me dijiste que nunca conociste a alguien que se haya leído todos los libros de Marcel Proust. Y pareces un niño cuando te reís y me parece extraño que digas que soy graciosa porque él nunca me dijo eso. Y me acompañaste a la parada y casi hablo de él pero empezaste a hablar sobre las películas que viste en la semana, y me dan ganas de hablar sobre eso y por la primera vez me doy cuenta que lo pasado queda en lo pasado.

Largas eran las noches en el que mis días

giraban alrededor tuyo

cuento mis pasos esperando que el piso

no se vuelva a caer

Me acusaron de estar perdiendo la razón

pero yo juré que estaba bien

Me pintabas un cielo celeste

y luego lo tornabas gris y lluvioso

Vivía en tu juego de ajedrez

pero cambiabas las reglas todos los días

Y espera saber que excusa ibas a decirme

por el telefono

pero dejé de atenderte

y esto es para que sepas porqué

Querido amor

Ahora puedo verlo ya que no estás

no pensaste que era muy joven

para que me lastimes así

La chica en el vestido

volvió llorando a su casa
Tendría que haberlo sabido.

Quizás la culpa sea yo y mi ciego optimismo

o quizás seas vos y tu enferma necesidad

de dar amor y después quitarlo

Y vas a agregar mi nombre

a tu larga lista de traidoras

que no entienden el porqué

Y recuerdo cuando me dijeron

que me aleje lo más rápido posible

Querido amor

Ahora puedo ver que fue un error

¿No sabías que veinte años era una edad chica

para que juegues con mi sentimientos?

Yo te amaba tanto

Debí haberlo sabido.

Sos un experto en decir perdón

y mantener las líneas desdibujadas

Nunca te impresionaste mientras

saltaba tus obstáculos

Todas las mujeres que lastimaste

tienen los ojos sin vida porque las quemaste por dentro

pero yo agarré tus fósforos

antes que el fuego me atrapara

Ahora, estoy brillando como fuego

sobre tu triste y vacía ciudad.

Quizás tenga un par de cervezas encima pero te extraño. Te extrañé todo este tiempo y nunca te lo dije porque yo soy así: orgullosa. Pero te extraño y eso fue lo que te quise decir hoy mientras tomábamos un café, pero vos solo recordaste a mi vieja persona y no quisiste ver más allá de todo eso. No soy la misma persona que antes, ya cambié y vos me trataste como la misma persona. Igual lo que mas dolió fue sentirme rechazada una vez más por vos por eso, si no te contesto no es porque no te quiera es porque mi ego se derrumbó, quizás por una semana. Quizás tenga un par de cervezas encima pero no me quería despedir sin decirte esto.

Borrador

El reloj marca las 00:50, y yo estoy escuchando “hey, there delilah” porque me inspira a escribir sobre amor, aunque también la escucho porque sé que me pone mal porque hay algo que me falta. Y yo quería que me digas que lo ibas a intentar mientras me iba, pero a veces la gente es gente y las relaciones no funcionan y nada que digamos nos iba a salvar. Pero siempre queda esa pequeña esperanza.

La noche, para mí, es cuando se revela el manto que cubre las plantas, las personas, la ciudad. La luna, aquella mujer traicionera aparece y nos engaña con su haces de luz. Pequeños copos de nieve iluminan el cielo. Cuando era chica, iba al departamento de mi abuelo y el portero me alzaba y me hacía saltar para ver si podía agarrar esas estelas en el cielo. Siempre tuve esperanzas de agarrar una. Otra vez me dijeron que tras ellas se encuentran los seres que amamos y yo pensaba que mi abuelo estaba ahí, mirándome. Cada noche es distinta, no es rutina constante; por ello pienso que el día es la noche y la noche es el día.

Te gustan las películas francesas con sus tramas complejas. Te gusta la música “indie” o lo que la gente define por eso. Te gustan las mismas actrices, te gusta Woody Allen y los mismos actores. Te gusta escribir, escribis sobre el amor y la esperanza pero ni te crees lo que escribís. Hablas como un libro escrito pero actúas de manera contradictoria. Te gusta ser infantil para conservar esa inocencia sana, pero todo lo que conservas es esa irritante manera de los niños. Tus fotos siempre son “natural”, lo que no contás es cuanto tardaste en encontrar esa pose tan natural y artística. Te consideras ateo pero, por adentro, rezas por creer. Te gusta Fitzgerald, Salinger, Kerouac, Cortázar, Baudelaire, Artaud. Fumas y vas a bares a escribir. Apoyas los derechos por la identidad sexual pero cuando te encontrás en una situación límite con una persona homosexual (de tu mismo sexo), lo rechazas. Esperas a esa persona que no te haga cargar con sus problemas y que te acepte. Quizás no te das cuenta que vos no te aceptas y tampoco a tus problemas. Nadie es el bueno, nadie es el malo. Crees que sos original pero te originaste en el mismo barro que todos. No sos indie, no sos hippie, no sos burgués no estás límitado por una ideología o manera de vivir.
No sos más que una ser humano y tenés que aceptarlo.

Y un poco egoísta y flor de hija/o de frula.

No me interesa que vayas al gimnasio. No me interesa si tu moto es el último modelo y tiene un motor que causa furor. Si crees que vas a sorprenderme comiendo la ensalada de McDonalds en vez de las papas fritas, para mantener el físico, no entendiste nada. Yo quiero a un chico cómodo. Uno en el que si quiero estar en casa acostada sobre el sofá de domingo, comiendo pizza  al mirar películas italianas, no me rompa las bolas diciendo que demasiados carbohidratos hacen mal. Uno en que si quiero correr bajo la lluvia, intenté agarrarme riendo y no uno que me arrastre bajo el primer balcón para que no nos agarremos una neumonía. Yo quiero hacer el amor en todos lados. No me interesa que no sea pintoresco. Quiero uno en que no le moleste si estoy nerviosa y quiero encender un cigarrillo. Y si quiero decir algo, la digo, aunque ‘cierta gente’ puede no estar de acuerdo conmigo.
Nací en el siglo veinte.
No soy una princesa, El príncipe azul no me interesa para nada (y también destiñe).